Marcelo Acsebrud sabe lo difícil que es modificar hábitos alimenticios

¿Cómo fue tu encuentro con la obesidad?

 

Desde que recuerdo me caracterizaba por tener un cuerpo más grande que el de mis compañeros de colegio, sin embargo, cuando llegué a la adolescencia adelgacé, pero la vida del matrimonio y el trabajo hicieron que mis hábitos se modificaran y empecé a comer de más, mucho por temas emocionales como el manejo de estrés por los puestos en los que me desarrollaba, además del sedentarismo.

 

 

¿Qué tan difícil fue reconocerte como una persona con sobrepeso?

 

Fue complicado porque cuando se pasa por esta problemática, uno se va acostumbrando al mal carácter, a que cada vez que vas al guardarropa lo haces en busca de algo que disimule lo que estás pasando, que comprar ropa se vuelve una situación muy estresante y, sobre todo, cuando te das cuenta que no tienes energía para poder jugar con tus hijos, todo esto se vuelve parte de la cotidianidad y es difícil lidiar con esa calidad de vida.

 

 

 

¿Cuándo decides cambiar tus hábitos e iniciar el proceso que te llevó a perder 40 kilos?

 

Cuando tenía 33 años era el director de la principal sociedad de Unicef en Argentina; un día estaba en el quinto piso del edificio y mi oficina se encontraba en el séptimo, entonces subí las escaleras y cuando llegué me di cuenta que no tenía aire, en ese momento me puse a pensar que cómo estando tan joven, no podía realizar una actividad tan fácil como subir dos pisos, ése fue el momento.

 

 

 

¿Qué hiciste para llegar a tu meta?

 

 

Siempre lo intenté, mi esposa me metía a gimnasios e hice mil y un dietas, pero nada funcionaba, entonces me di cuenta que este sobrepeso se refería más bien a un problema de adicción y de un pobre manejo del estrés, por eso le pedí a algunos miembros de mi staff, que en su mayoría estaba compuesto por psicólogos, nutriólogos y deportólogos, que hicieran una investigación sobre la adicción a la comida.

Nos dimos cuenta que en efecto era una situación muy similar a la que viven los alcohólicos y los drogadictos, sin embargo, tenía la peculiaridad de que es difícil alejar a las personas del objeto de consumo, porque es imposible dejar de comer, por eso empezamos a generar un tratamiento que fuera estimulante y efectivo. Resultó en un proyecto que me sirvió para perder 41 kilos en 5 meses.

 

 

 

 

¿Es así que nace Plusvida, la clínica que acabas de abrir en México?

 

 

Sí. Nunca pensé que me fuera a dedicar a esto, pero me encanta ayudar a la gente, por eso decidimos traer este proyecto a México. Se trata de una estrategia nutricional en la cual los pacientes ven desde el primer día, que no se trata de un tratamiento eterno, que es la última vez en su vida que harán dieta y, lo más importante, instalar nuevos hábitos para mantener este cambio.

 

 

 

 

 

¿Qué diferencias tiene este tratamiento con relación a otros?

Parte fundamental del proceso es trabajar en las distorsiones cognitivas que son básicamente un análisis de porqué comemos como comemos, en su mayoría, la obesidad se debe a una visión de la vida que es negativa, que nos arroja a la comida como manera de anestesia, de apoyo, de calma.

Los hombres celebran con comida, pero también sufren con ella, los nervios los atacamos con la comida. En eso es en lo que trabajamos en Plusvida.

 

 

¿En qué consiste este sistema?

Es un plan que se incorpora muy fácilmente a la vida diaria y no es una dieta donde se toman pastillas o antídotos mágicos que en su mayoría no funcionan. Como soy educador, parte importante de la creación de Plusvida fue plantear un proceso que mientras te adelgaza, sea una preparación para el mantenimiento. Otro punto importante es que los pacientes tienen ayuda 24/7, como trabajamos con sicólogos, ellos son parte fundamental de este tratamiento, además hay grupos de ayuda en los que pueden conocer testimonios de otros pacientes e inspirarse y, por supuesto, la parte nutricional que es la más importante.

 

 

 

¿Quién es apto para este tratamiento?

 

Todos, no tenemos ninguna contraindicación, así que cualquiera que se sienta identificado con un problema de adicción o que simplemente quiera modificar su estilo de vida, es apto para este tratamiento.

 

 

 

 

¿Dónde se encuentra la clínica?, ¿quieren ampliar la cantidad de lugares?

 

 

La primera, y que funciona como matriz, se encuentra en Clínica Lomas Altas, casi en la intersección de Reforma y Constituyentes. Claro que tenemos un plan de crecimiento muy importante, queremos abarcar otros lugares de la Ciudad de México y después irnos a otros estados.

 

Fotos:Sergio Bejarano

 

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